1. Encontrá tu costo por hora real
Sumá el pago de quien limpia, cargas o seguros aplicables, productos, traslado, procesamiento de pagos y una parte de tus gastos mensuales. Después agregá el margen que necesitás para que el negocio pueda absorber cancelaciones, reclamos y semanas flojas.
Si cobrás USD 120 y entre trabajo, traslado y materiales gastás USD 105, la venta existe pero el negocio casi no crece.
2. Convertí la casa en tiempo estimado
Usá variables que puedas preguntar antes de cotizar: tamaño aproximado, dormitorios, baños, estado actual, frecuencia, mascotas y extras. Una primera limpieza o una limpieza profunda suele requerir más tiempo que el mantenimiento recurrente.
- Base: áreas comunes, cocina, baños y pisos.
- Condición: mantenimiento, primera visita o trabajo profundo.
- Extras: horno, heladera, ventanas interiores o mudanza.
- Acceso: estacionamiento, escaleras, llaves y tiempo de traslado.
3. Elegí una forma simple de mostrar el precio
Podés cobrar por hora o por trabajo. El precio fijo suele ser más fácil de comprar, pero exige un alcance claro y un buen estimado. Si todavía no conocés tus tiempos, empezá midiendo cada servicio y ajustá después de varias visitas comparables.
- Estimá horas de trabajo totales, incluso si van dos personas.
- Multiplicá por tu objetivo de ingreso por hora.
- Sumá extras, materiales especiales y traslado inusual.
- Redondeá a un precio fácil de comunicar.
Para servicios recurrentes, descontá sólo cuando la frecuencia reduzca de verdad el tiempo o el costo de conseguir y coordinar ese trabajo.
4. Validá con datos propios
Registrá precio cotizado, horas estimadas, horas reales y extras solicitados. Después de diez trabajos vas a tener una referencia mucho más útil que cualquier lista genérica de precios. Si vendés mucho pero el margen es bajo, subí el precio o achicá el alcance. Si casi nadie acepta, revisá primero cómo explicás el valor y luego el número.
Obtené un rango inicial en segundos
Nuestra calculadora combina tamaño, baños, tipo de servicio, frecuencia y mercado para darte un punto de partida.
Es una estimación educativa: validala con tus costos y tiempos reales.